No puedo pagar un microcrédito: ¿y ahora qué?
Los préstamos rápidos crecen a una velocidad que asusta. Pero no todo lo que te reclaman es exigible.
Pediste 300 € para llegar a fin de mes y ahora te reclaman 900 €. Es la historia más repetida de los préstamos rápidos, y conviene entender qué es real y qué es presión.
Por qué crece tanto
Estos productos combinan una TAE altísima con comisiones por impago, prórrogas automáticas y gastos de gestión de cobro. En pocos meses el importe reclamado puede multiplicar lo que recibiste. Entidades como Vivus, Wandoo, Cashper, MoneyMan, Creditea u otras similares operan con este esquema.
Qué pasa de verdad si dejas de pagar
- Llamadas y mensajes constantes, y muchas veces cesión del expediente a una empresa de recobro.
- Inclusión en ficheros de morosos como ASNEF, que te cierra el acceso a otros créditos.
- Posible reclamación judicial, normalmente por procedimiento monitorio.
- No hay cárcel por no pagar una deuda civil. Si alguien te lo insinúa, te está presionando de forma ilegítima.
Lo que muchos no saben: se puede discutir
Un interés muy por encima del normal del dinero puede declararse usurario, y en ese caso solo se devuelve el capital recibido. También se han anulado comisiones por impago desproporcionadas y recargos automáticos poco transparentes.
Pasos sensatos ahora mismo
- 1Reúne el contrato, el importe que recibiste y todo lo que has pagado.
- 2Calcula cuánto has devuelto ya: a veces ya has pagado más que el capital.
- 3No firmes prórrogas ni refinanciaciones sin mirar el coste total.
- 4Nunca pidas un préstamo nuevo para pagar este: es la forma más rápida de duplicar el problema.
- 5Pide toda comunicación por escrito y guarda el histórico.
Colegga te ayuda a revisar si el coste de tu microcrédito puede considerarse abusivo.
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